Pero no siempre va a haber un arcoiris en tu vida que te la pueda llenar de colores, y tan pronto como tienes a esa persona tan especial en tu vida, tan pronto la dejas de tener y te falla, te decepciona y te hace daño. La persona que debería hacerte sonreír, te hace llorar, ¿como se puede pasar de reir a llorar en tan solo cuestión de segundos?.
Cuando ves que no tienes nada por que todo se lo ha llevado esa persona, te sientes tan sola y tan mal, tan dolida que te metes en tu propio mundo y aparcas a las demás personas, sin darte cuenta de que ellas seguro que pueden ayudarte e incluso reemplazar a esa persona que te hizo daño, pero están tan dolida en tus pensamientos, que no te das cuenta de que te estás alejando de todo y poco a poco vas perdiéndote tu misma, y te encontrarás perdida, sin rumbo, y sin apoyo, pero cuando estés completamente desorientada y no sepas a donde ir, es cuando aparecerá la mano de esa persona, la que te guiará, y te ayudará a volver a encontrarte, esa persona que vale la pena.
Los errores que te causó la persona a la que le diste todo, decides borrarlos y perdonarlos, al fin y al cabo todos cometemos errores, somos personas, no somos perfectos, la perfección es algo inexistente, que muchos quieren, pero que nadie consigue. Borrón y cuenta nueva, vuelves a la rutina con esa persona y dejas aparcada a la que te dio la mano cuando estabas desorientada, y curiosamente, la persona con la que has vuelto, te ha vuelto a fallar, y tu como una tonta, vuelves a perdonar, al fin y al cabo, la quieres, pero cuando ya te ha fallado repetidas veces, para ti perdonarla es una rutina, estás cansada, pero al fin y al cabo crees que vale la pena, la perdonas y la sigues perdonando, hasta que llega un día, que tu cometes un error, no llegas a fallarle, pero cometes un pequeño error, que hace que esa persona que tanto has perdonado, te olvide, te abandone, te odie, te desprecie, y te deje sola.
Vuelves a sentirte sola, no sabes a donde ir, te vuelves a desorientar y perder, y por segunda vez, vuelves a encontrar esa mano que te orienta, la mano de la persona que dejaste de lado, de nuevo aquí, para volver a orientarte las veces que te has perdido en la vida, y ahí es cuando te das cuenta de que esa persona si que vale la pena.
Nunca os déjeis llevar por las palabras, ya que las palabras son solo palabras que las podemos decir sin ningún tipo de significado, por salir de paso, pero los hechos, son los que realmente te hacen darte cuenta de quienes valen la pena y quienes no.
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