Es realmente increíble como una simple palabra sin argumentos ni razones puede hacerte tanto daño, rectifico, una simple palabra no, una etiqueta.
Hoy en día nos ponen etiquetas como si fuésemos ropa, o un objeto con valor económico ,cuando no es así, estoy cansada, de que por provocar daño a alguien, solo se sepa actuar mediante insultos hacía el aspecto físico, como ya dije en mi interior entrada, la perfección no existe, y nunca existirá, nadie tiene el derecho de sacar defectos a la gente por que esa misma persona los tiene peores.
La opinión es tuya, pero la vida es mía ¿entiendes?, y por que me insistas con insultos, no voy a cambiar por tus palabras.
Pero las palabras, al fin y al cabo, tengan argumentos o no acaban haciéndote daño, mucho más daño que una agresión física, la diferencia es que es mucho más difícil curar heridas psicológicas que físicas, y todo por palabras, palabras sin argumentos, con mala intención que pretenden conseguir efectos negativos en nosotros.
Parece que cada persona tiene una etiqueta que le defina, y ya estoy cansada de ver como cada día la gente tiene menos educación y respeto y a lo primero a lo que recurre es al físico, yo no decidí nacer así, por lo que tu no tienes derecho a hablar de mi, cuando tu llegues a tener una pequeña parte de lo que es la perfección podrás hablar, pero mientras tanto, no digas nada, por que tanto tú como yo estamos en la misma balanza, con igual inclinación, tu no eres mejor que yo, ni yo mejor que tú, aunque cada uno tenga un aspecto físico diferente, ambos somos personas que no tenemos por que aguantar ningún tipo de insulto desagradable.
Todo el mundo tiene defectos, el que no lo diga miente, ¿la diferencia? fácil, los mios serán exteriores, para bien o para mal de cada uno, por lo menos, a la hora de conocerme, se puede ver realmente como soy, prefiero tener un mal aspecto físico, a ser una hija de puta y quedarme sola por que nadie me aguanta.
Y lo dicho no trates como tu no quieres ser tratado.
Vistas de página en total
miércoles, 15 de mayo de 2013
martes, 14 de mayo de 2013
El destino una a las personas, pero también las separa, personas que llegan a tu vida, piensas que nunca se irán, que siempre van a estar a tu lado y nunca te van a fallar, les das todo lo que tienes y no te importa quedarte sin nada, por que sabes que esa persona vale la pena, o eso piensas.
Pero no siempre va a haber un arcoiris en tu vida que te la pueda llenar de colores, y tan pronto como tienes a esa persona tan especial en tu vida, tan pronto la dejas de tener y te falla, te decepciona y te hace daño. La persona que debería hacerte sonreír, te hace llorar, ¿como se puede pasar de reir a llorar en tan solo cuestión de segundos?.
Cuando ves que no tienes nada por que todo se lo ha llevado esa persona, te sientes tan sola y tan mal, tan dolida que te metes en tu propio mundo y aparcas a las demás personas, sin darte cuenta de que ellas seguro que pueden ayudarte e incluso reemplazar a esa persona que te hizo daño, pero están tan dolida en tus pensamientos, que no te das cuenta de que te estás alejando de todo y poco a poco vas perdiéndote tu misma, y te encontrarás perdida, sin rumbo, y sin apoyo, pero cuando estés completamente desorientada y no sepas a donde ir, es cuando aparecerá la mano de esa persona, la que te guiará, y te ayudará a volver a encontrarte, esa persona que vale la pena.
Los errores que te causó la persona a la que le diste todo, decides borrarlos y perdonarlos, al fin y al cabo todos cometemos errores, somos personas, no somos perfectos, la perfección es algo inexistente, que muchos quieren, pero que nadie consigue. Borrón y cuenta nueva, vuelves a la rutina con esa persona y dejas aparcada a la que te dio la mano cuando estabas desorientada, y curiosamente, la persona con la que has vuelto, te ha vuelto a fallar, y tu como una tonta, vuelves a perdonar, al fin y al cabo, la quieres, pero cuando ya te ha fallado repetidas veces, para ti perdonarla es una rutina, estás cansada, pero al fin y al cabo crees que vale la pena, la perdonas y la sigues perdonando, hasta que llega un día, que tu cometes un error, no llegas a fallarle, pero cometes un pequeño error, que hace que esa persona que tanto has perdonado, te olvide, te abandone, te odie, te desprecie, y te deje sola.
Vuelves a sentirte sola, no sabes a donde ir, te vuelves a desorientar y perder, y por segunda vez, vuelves a encontrar esa mano que te orienta, la mano de la persona que dejaste de lado, de nuevo aquí, para volver a orientarte las veces que te has perdido en la vida, y ahí es cuando te das cuenta de que esa persona si que vale la pena.
Nunca os déjeis llevar por las palabras, ya que las palabras son solo palabras que las podemos decir sin ningún tipo de significado, por salir de paso, pero los hechos, son los que realmente te hacen darte cuenta de quienes valen la pena y quienes no.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)